Dietética para artistas

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Tanto si usted es un artista como si no, espero que este pequeño artículo le ilumine o entretenga. Haré un pequeño comentario sobre mis propios hábitos alimenticios, que en realidad difieren minúsculamente del resto de pintores (antes artistas).
El sustento principal del pintor es la vanidad. El otro día iba por la calle transportando un cuadro a la galería, cuando una portera de un inmueble de la calle claudio Coello me salió al paso con un sonoro.
-¡Pero que bonico!-Mi escueto “gracias” no reflejaba la jarana de dentro. Quedé tan empalagado que me repitió y no pude probar bocado en tres días.
Eso es bueno. El pintor, ya sabía que las iba a pasar mal cuando el día que repartían las profesiones se decidió por la brocha.



Aunque lo que más alimenta a un pintor es la vanidad, no es, sin embargo, la fuente principal de su alimento. “Los artistas viven del aire” refleja muy bien la realidad del pintor. Somos máquinas de gran valor ecológico con un consumo mínimo en relación a nuestra productividad (por otro lado absolutamente inútil).
Tengo la gran suerte de vivir encima de la campana de humos de “Casa Pepe”. Esta increíble fortuna me ha acarreado pequeñas molestias digestivas, fruto de la gula. Tengo calculado que los días que paso olfateando el sabroso olor a sardinas con ajo y tomate más de veinte minutos, desarrollo un proceso biliar bastante incomodo que sólo reparo tras lamer un buen rato la solución alcalina de la pintura de las paredes.
Una cosa es el artista, claro está, y otra diferente la familia. Mis hijos se quejaban al principio que con lo de oler la comida no tenían suficiente. Mi mujer insistía en que los niños debían tomar fruta.
Voy a dar un pequeño consejo a los pintores que estando en esa tesitura no sepan que hacer. La idea me vino hace un par de años dando un paseo por la plaza mayor. Observé con satisfacción como miraban mis hijos los cartones para turistas con las fotografías de los platos. Tardé un instante en hacerme con un buen surtido de dichos cartones. Esta dieta combinada de campana de extracción y fotos de platos combinados es casi perfecta, basta completar con las doce uvas de fin de año para que la familia del artista quede saciada.
Tan solo me queda recomendar la lectura kafkiana, “El artista del hambre”, útil manual donde se le aclara al artista que no come, no porque no pueda sino porque no le gusta.
Un abrazo a todos, vuestro siempre
Íñigo


Diet for artists
Whether you are an artist or not, I hope this short article will entertain. I will make a brief comment about my own diet habits, which actually differ low from other painters

The mainstay of the painter is vanity. The other day I was walking down the street carrying a picture to the gallery, when a caretaker of a building waylaid me with a sound.

- Wow, what a picture!-My brief “thanks” not reflect the revelry from within. I was indigested and not able to eat for three days.

That is good.

Although what is fed to a vanity painter, not, however, the main source of their food. “Artists eats air” clearly reflects the reality of the painter. We are ecologically valuable machines with minimal in relation to our productivity (otherwise quite useless).

I have the good fortune to live above the fume hood “casa pepe”. This incredibly small fortune has brought me digestive discomfort, the result of gluttony. I have calculated that day happened sniffing the savory smell of sardines with garlic and tomato over twenty minutes, developing a process quite uncomfortable bladder repair only after some time licking the alkaline solution of the paint on the walls.

One thing is the artist, of course, and a other different the family. My kids complained at first that smell so did not have enough food. My wife insisted that children should eat fruit.

I’ll give a little advice to painters who remain in that attitude does not know what to do. The idea came to me a couple of years ago with a stroll through the square. I watched with satisfaction as my kids watched cartoons for tourists with photographs of the dishes. It took me a moment to get myself a good assortment of these cards. This diet combined hood and photos of dishes is almost perfect, just complete the twelve grapes of New Year for the family of the artist be sated.

So I can only recommend reading Kafka, “The Hunger Artist” handpiece where he explains the artist who does not eat, but can not because he does not like.

Hugs to all, always yours

Inigo